
A continuación procederé a un análisis de la que es, sin duda, mi obra cinematográfica favorita:
Argumento: Es una historia que narra la rivalidad de dos jóvenes magos profesionales, Angier (
Hugh Jackman) y Bordem (
Christian Bale). Entre ellos existía una amistad, hasta que, por un accidente provocado por Bordem, la mujer de Angier muere ahogada en un truco de escapismo bajo el agua. Este es el inicio de una terrible e histérica rivalidad.
A partir de ahora, tanto Angier como Bordem intentaran, por todos los medios, llevar al escenario el mejor truco de magia que jamás haya existido en Londres: el
Hombre Transportado. Pero para lograr el efecto deseado, esas miradas atónitas en el público, a veces es necesario ensuciarse las manos. Lo que comenzó como una competición profesionalmente sana acaba con un duelo a muerte por por hacer de la vida de su rival la más terrible de las pesadillas.
En cuanto a la ejecución de el Hombre Transportado, cada uno de los magos cuenta con un as en la manga: ninguno conoce el truco del otro (a pesar de que lo dan todo por averiguarlo, utilizando las tácticas más rastreras imaginables), y la verdad es que estos trucos, en ambos casos, entrañan una lamentable realidad.
Se trata, en resumen, de la historia de una obsesión: cuando el afán por conseguirla fama y la satisfacción del orgullo justifica los medios más abominables, un juego en el que no hay reglas. Una vida dada completamente al mundo del espectáculo, a un precio francamente desproporcionado.
Llevada a escena: Una de las peculiaridades de este gran film en cuanto a la grabación consiste en que rompe con el tiempo cronológico: la película comienza casi por el final, y va retrocediendo y adelantando, con lo que a veces es complicado seguir el hilo argumental. Los recursos cinematográficos más usados son las tomas rápidas que crean confusión, de tonos oscuros. También tiene mucho que ver el uso de la voz en
off para ciertos momentos importantes, como la lectura del diario personal o la introducción sobre las tres partes de todo truco de magia (presentación, actuación y el prestigio).
Crítica: Es un film que no dejará indiferente a nadie que le guste mínimamente el cine (y más concretamente el mundo del espectáculo o el ilusionismo). El guión, original y totalmente impredecible y asombroso, la banda sonora, la puesta en escena, la actuación y el suspense hacen de
El Truco Final una obra maestra. La película no se hace pesada en absoluto, y va acumulando la tensión por ver cómo se desenlazará todo.
De aspectos negativos hay pocos, quizás uno de ellos la dificultad, ya comentada, de seguir el argumento cronológicamente, ya que el film, desde su inicio, es bastante desconcertante. Es por eso que la segunda vez que se ve la película se sigue y se entiende muchísimo más.
Cinematerapia: Desde el punto de vista de las sensaciones que sufre el espectador ante semejante obra maestra, yo destacaría, en una palabra, el
suspense. La acumulación de tensión es inevitable si se pone un mínimo de interés en seguir el film. La
intriga va en aumento considerablemente, ante la incertidumbre que se va adquiriendo con la sucesión de las escenas, sin siquiera imaginarse como podrá terminar tan dramática historia.
Cuando termina la película, la adrenalina se ha apoderado del espectador, que se encuentra con los pelos de punta sin poder creerse tan completo final. Tarda unos instantes en levantarse de la butaca, pues tiene la mente abolutamente descolocada. Es de las mejores sensaciones que puede producir un film: el suspense que se va acumulando y acaba con una especie de "desahogo cinematográfico", un encaje de las piezas del puzzle que tiene lugar en poco más de un minuto, después de hora y media de incertidumbre. Una obra maestra.
Quiero que estés atento...